| Característica | Valor | ||
|---|---|---|---|
| Categoría | Camas | ||
| Alto | 106 cm | ||
| Altura de zona de descanso | 39 cm | ||
| Ancho | 164 cm | ||
| Largo | 220 cm | ||
| Dimensiones de la caja de la ropa de cama | 77.2 x 48.5 x 10.5 cm | ||
| Altura de las patas | 5 cm | ||
| Tamaño del colchón | 160 x 200 cm | ||
| Peso | 104.4 kg | ||
| Inserciones de colchón en el marco de la cama | 6 cm | ||
| Plazo medio de entrega de | 10 días laborales | ||
| Gastos de envío | Entrega y subida gratuita en la España peninsular |
| Característica | Valor |
|---|---|
| Garantía | 36 meses |
| Dimensiones del paquete | Dimensiones |
| Patas | Madera |
| Colchón | No (puede escoger aquí) |
| Somieres | Sí |
| Almacenaje | Sí |
| Color | Gris |
| Materiales | Tapiz |
| Material del casco | Madera |
| Tipo de material | Velvet |
| Origen | China |
| Código del artículo | 311498 |
| GPSR | Instrucciones |

Este modelo es perfecto para habitaciones pequeñas, dormitorios infantiles, cuartos juveniles o espacios donde se necesita funcionalidad sin sacrificar comodidad. Su diseño compacto permite tener dos camas en el espacio de una sola, manteniendo el ambiente ordenado y visualmente amplio
Sí. La cama inferior está diseñada con guías reforzadas y estructura sólida que soporta uso constante. Ajustamos la altura interior para incorporar colchones de buena calidad, lo que garantiza un descanso óptimo incluso con uso frecuente
Totalmente. Su diseño compacto y funcional la convierte en una de las mejores opciones para dormitorios juveniles o infantiles. La cama nido individual ofrece espacio para dormir, orden y una segunda cama para invitados o hermanos
Sí. Aunque la cama sea individual, los cajones integrados se diseñan para aportar una buena capacidad de almacenamiento. Permiten guardar ropa, juguetes, ropa de cama o accesorios sin añadir más muebles al dormitorio.
Por supuesto. Adaptamos medidas, altura, profundidad de cajones, tipo de guías, colores, acabados y diseño del frente. También podemos modificar el hueco inferior según el colchón que prefieras
Porque combina funcionalidad, durabilidad y estética en un solo mueble. Su fabricación artesanal garantiza una estructura robusta que envejece con elegancia. Aporta una segunda cama, almacenamiento y un diseño que se adapta a cualquier etapa del hogar: infancia, adolescencia o habitaciones de invitados
Una cama nido individual suele buscarse cuando se necesita una solución práctica, cómoda y flexible para una habitación que no puede funcionar como dormitorio doble todo el tiempo. La intención de búsqueda no está centrada en una medida concreta ni en un acabado específico, sino en la tipología: una cama principal de uso individual que permite disponer de otra cama auxiliar cuando hace falta.
Es una opción muy habitual en dormitorios infantiles, habitaciones juveniles, cuartos de invitados y estancias polivalentes. Su mayor valor está en que mantenga la habitación ordenada durante el día y permita ampliar la capacidad de descanso por la noche sin colocar dos camas fijas.
Desde la experiencia de Canaplex como fabricante artesanal con más de 20 años trabajando soluciones de descanso a medida, una cama nido individual debe plantearse desde la habitación real. No basta con pensar en la cama cerrada. Hay que imaginar cómo se abre, cuánto espacio necesita delante, qué muebles hay alrededor y cómo se va a utilizar en el día a día.
La cama nido individual tiene mucho sentido en dormitorios que no cumplen una sola función. Muchas habitaciones infantiles también son zona de juego. Muchos dormitorios juveniles también son zona de estudio. Y muchas habitaciones de invitados también funcionan como despacho, cuarto auxiliar o espacio de almacenamiento.
En una habitación infantil, una cama nido individual permite tener una cama principal proporcionada y una cama extra disponible para momentos puntuales. Puede utilizarse cuando un amigo se queda a dormir, cuando un hermano comparte habitación una noche o cuando la familia necesita una solución adicional sin improvisar.
Lo interesante es que la segunda cama no ocupa espacio todos los días. Durante la rutina diaria, el dormitorio sigue teniendo más zona libre para jugar, coloque una pequeña mesa o mantenga el suelo despejado. Esto ayuda a que la habitación no parezca saturada desde el principio.
Además, si se elige un diseño atemporal, la cama puede acompañar mejor el paso de dormitorio infantil a juvenil. Cambian los textiles, los colores o la decoración, pero la pieza principal sigue funcionando.
En un dormitorio juvenil, la cama nido individual debe convivir con más elementos: escritorio, silla, armario, estanterías, tecnología y objetos personales. Por eso, la distribución es tan importante como la propia cama.
Una colocación práctica suele ser apoyar la cama en una pared despejada y dejar libre el frente para poder extraer la cama inferior. El escritorio puede situarse en una zona lateral, preferiblemente cerca de la luz natural, siempre que no bloquee la apertura. Así, el dormitorio mantiene una zona clara de estudio y una zona de descanso funcional.
El sentido de una cama nido individual está en tener una segunda cama oculta que se pueda usar cuando sea necesario. Pero para que resulte cómoda, la apertura debe estar bien resuelta.
Uno de los errores más habituales es elegir una cama nido mirando solo cómo queda cerrada. Sin embargo, el momento importante llega cuando se necesita abrir la cama inferior. Si delante hay una cómoda, una mesa, una silla pesada o un baúl, la cama auxiliar puede acabar siendo incómoda de utilizar.
Por eso, antes de decidir la ubicación, conviene observar el dormitorio completo: puerta de entrada, armario, ventanas, radiadores, columnas, escritorio y zonas de paso. La cama debe quedar integrada, pero también debe permitir una apertura sencilla.
Una cama nido individual bien planteada no obliga a reorganizar la habitación cada vez que alguien se queda a dormir. Ese es el verdadero punto diferencial.
No todas las familias usan la cama auxiliar con la misma frecuencia. En algunos casos se abre solo de vez en cuando, para visitas puntuales. En otros, puede utilizarse con más regularidad si dos hermanos comparten habitación algunas noches o si la vivienda necesita flexibilidad.
Si la cama inferior se va a usar a menudo, la distribución debe ser todavía más cómoda. El frente debe quedar despejado y la apertura debe formar parte natural del dormitorio. Si el uso será ocasional, puede priorizarse más la integración visual, siempre sin olvidar que la cama debe poder abrirse cuando haga falta.
Una cama nido individual permite aprovechar muy bien el espacio, pero solo si se coloca con criterio. La habitación debe seguir funcionando cerrada, abierta y durante la rutina diaria.
La pared donde se coloca la cama determina gran parte de la distribución. En habitaciones estrechas, suele interesar apoyar la cama en la pared que deje mejor zona de paso. En habitaciones más cuadradas, puede funcionar bien colocarla en una pared principal y organizar el resto de muebles alrededor.
Lo importante es que el frente no quede bloqueado. Esa zona debe permitir abrir la cama auxiliar y acceder cómodamente a posibles cajones o elementos inferiores. Si se mantiene libre, la habitación será mucho más fácil de usar.
Una cama nido individual ayuda a evitar que el dormitorio se llene de piezas auxiliares. Si la cama incorpora almacenamiento o se combina con una solución bien pensada, puede reducir la necesidad de cómodas, baúles o cajas visibles.
En una habitación infantil, esto permite dejar más espacio para jugar. En una juvenil, mejora la circulación entre cama, escritorio y armario. En un cuarto de invitados, ayuda a que la estancia no parezca demasiado cargada cuando no se está usando como dormitorio.
La cama nido individual no es la única forma de resolver una habitación, pero sí una de las más flexibles cuando se necesita una cama extra sin ocupar espacio de forma permanente.
Dos camas individuales pueden ser útiles si ambas se usan todos los días y la habitación tiene amplitud suficiente. Pero en dormitorios pequeños o de uso flexible, ocupan demasiado de forma permanente.
La cama nido individual permite conservar una sola cama visible durante la mayor parte del tiempo. La segunda cama aparece solo cuando se necesita. Esta diferencia es clave en habitaciones donde también hace falta espacio para estudiar, jugar, guardar ropa o moverse con comodidad.
Una cama con cajones resuelve muy bien el almacenamiento, pero no aporta una segunda cama. Si el principal problema es guardar ropa de cama, juguetes o textiles, puede ser una buena opción. Pero si la habitación debe estar preparada para visitas o noches compartidas, la cama nido individual ofrece una función más flexible.
En algunos casos, puede tener sentido combinar cama nido y cajones, siempre que la habitación permita abrir ambos elementos con comodidad. La decisión debe partir del uso real: dormir una persona más, guardar más cosas o equilibrar ambas necesidades.
El sofá cama puede funcionar en salones o despachos donde se busca una solución muy ocasional. Sin embargo, en un dormitorio, una cama nido individual suele integrarse mejor porque mantiene una estructura de cama real durante el uso diario.
Además, visualmente resulta más coherente en habitaciones infantiles, juveniles o de invitados. No parece una solución improvisada, sino un mueble pensado para descansar y aprovechar el espacio.
Una cama nido individual puede tener estilos muy distintos. Puede ser infantil, juvenil, neutro, minimalista o más cálido según el acabado y los detalles. Por eso, la personalización es importante para que la cama encaje con la habitación y no parezca una pieza genérica.
En las habitaciones infantiles, suelen funcionar acabados luminosos y fáciles de combinar con textiles de color. En dormitorios juveniles, puede interesar una estética más limpia y atemporal. En las habitaciones de invitados, conviene buscar un acabado discreto, sereno y fácil de integrar con el resto del mobiliario.
El acabado debe dialogar con el suelo, el armario, las paredes y la decoración. Una cama nido individual bien elegida puede acompañar muchos cambios sin quedarse desfasada.
Los pequeños detalles influyen mucho en la comodidad. Los tiradores deben resultar prácticos si hay cajones o frentes inferiores. Las esquinas pueden suavizar la presencia del mueble. La forma de integrar la cama auxiliar también afecta a la sensación final del conjunto.
Desde una fabricación artesanal, estas decisiones se adaptan al tipo de habitación y al uso previsto. No es lo mismo una cama para un niño pequeño que una cama individual nido para un dormitorio juvenil o una habitación de invitados.
Esta tipología destaca cuando el dormitorio necesita ser flexible, pero no se quiere perder orden ni comodidad.
Es uno de los usos más habituales. La cama principal se utiliza a diario y la cama inferior queda reservada para amigos, hermanos o familiares. Durante el día, la habitación sigue siendo ligera y fácil de ordenar.
En este caso, conviene dejar una zona central libre y evitar muebles pesados delante de la cama. Así, la cama inferior puede abrirse cuando haga falta sin complicaciones.
Cuando una estancia funciona como despacho y cuarto de invitados, una cama nido individual permite mantener un ambiente ordenado durante el año y ampliar la capacidad de descanso en momentos concretos.
La recomendación es cuidar mucho la integración visual: acabados neutros, textiles sencillos y una distribución que no bloquee el escritorio. La cama debe estar presente, pero no dominar toda la habitación.
En una habitación juvenil pequeña, una cama nido individual puede ser más útil que una cama doble fija. Permite disponer de cama auxiliar sin sacrificar la zona de estudio ni el paso hacia el armario.
Si además se plantea una medida, se puede ajustar mejor a los condicionantes reales del cuarto: pared disponible, apertura de puertas, ubicación del escritorio y necesidades de almacenamiento.
La cama nido individual es una solución sencilla en apariencia, pero muy técnica cuando se quiere que funcione bien durante años. Su valor está en combinar descanso diario, cama auxiliar y aprovechamiento del espacio sin saturar el dormitorio.
En Canaplex, una cama nido individual se entiende desde el uso real del espacio. Primero se piensa en quién va a dormir, cuándo se usará la cama inferior, qué muebles hay alrededor y cómo debe mover la persona dentro del dormitorio.
A partir de ahí, se define una solución proporcionada, cómoda y coherente con la habitación. Porque la mejor cama nido no es la que más funciones acumula, sino la que permite descansar mejor, abrirse con facilidad y mantener el dormitorio ordenado sin esfuerzo.